Gratitud Leccion 3


¿Por qué cuesta tanto trabajo obedecer? Razones puede haber muchas, tal vez la más común se da cuando consciente o inconsciente no se reconoce ni se acepta la autoridad o algún tipo de ella. ¿Hay que obedecer siempre?, es lo normal, lo lógico y lo previsto por Dios. La decisión de obedecer es prueba de libertad inteligente. De hecho, el hombre más perfecto (Jesucristo) fue obediente hasta la muerte y muerte de Cruz; en este caso obediente a Dios Su Padre. ¿Conviene obedecer a Dios? Dios nuestro Señor es infinitamente sabio; e infinito es también su amor hacia los hombres. En consecuencia, siempre quiere para nosotros lo mejor y sabe perfectamente lo que nos conviene. Por esto, la obediencia a Dios es prueba de sensatez y camino seguro de felicidad y del goce de bendiciones; y esto, aunque a veces los deseos divinos no coinciden con nuestros gustos o con lo que esperamos. 1 Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo”. GRATITUD 3ª. Parte 2 Recordemos: Las terminaciones gramaticales “ad” “ed” “id” están en una forma imperativa o de orden, es un mandamiento de la máxima autoridad. Entonces la gratitud, no está condicionada a que si se desea o no se desea darla; Dios ha ordenado: “Dad gracias en todo” Esta es la Voluntad de Dios para con nosotros. Así que, es mejor obedecer, la máxima Autoridad así lo ha establecido. En esta segunda parte de este tema, sigamos pues viendo algunas gotas de la verdad de Dios en cuanto a la gratitud. El hombre manifiesta su ingratitud por medio de imágenes e ídolos falsos de actitudes, pensamientos y sentimientos ingratos dentro de su corazón. También manifiesta su ingratitud por fuera por medio de sus palabras y hechos ingratos. Son muchas las imágenes e ídolos manifestados por la ingratitud, y se hacen visibles por medio de malas actitudes, negativas reacciones y expresiones inadecuadas de los cristianos y no cristianos. La murmuración, queja, disgusto, depresión, enojos, insatisfacción, y molestias, etc. Son síntomas de un corazón de ingratitud para con el Justo Dios. ¿No es Dios la Causa y Cabeza de todas las cosas, tanto placenteras, como dolorosas en la vida de aquellos que le aman? ¿Quién será aquel que diga, que vino algo que El Señor no mando? ¿De la boca del Altísimo no saldrá malo y bueno (dolor y placer)? Lamentaciones 3:37-38 La ingratitud hacia la Cabeza Soberana de Dios, produce tipos de imágenes e ídolos. Al corazón ingrato le hace falta la gratitud por la bondad y los favores que Dios le hace con tal de que madure y crezca en la Completa Estatura de Cristo. “todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios.” Romanos 8:28 Un corazón ingrato es insensible a los favores y a la bondad que le han hecho; amontona la ingratitud sobre los hechos más dignos que ha recibido. La ingratitud es un salvaje que se esconde dentro del corazón viejo del hombre y empieza a crear imágenes distorsionadas en relación al bien que Dios trata de hacer



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