Leviatan


LEVIATÁN Y SUS PIEDRAS FILOSAS… Serie: Los Seres Celestiales. El saber, es un conjunto de conocimientos tanto teóricos como experimentales, y construidos por el individuo en relación al entorno cultural donde se desenvuelve, y que le permite dar sentido al mundo que le rodea. La palabra saber habla de conocer las cosas con certeza, es decir, con un conocimiento firme. Tenemos diversos tipos de conocimientos, y básicamente los clasificaríamos como el conocimiento natural y el conocimiento espiritual. Sin duda alguna, el conocimiento más alto y trascendente, es el conocimiento espiritual, pues va más allá de la vida terrenal; repercute para siempre en la vida de aquel que lo obtiene. El conocimiento terrenal, solo aplica y tiene valor mientras la persona vive físicamente; la muerte cancela en la persona su conocimiento natural o en otro aspecto, el conocimiento intelectual. Por lo tanto como cristiano, ser ignorante o el desconocer lo referente a la Carrera en Cristo genera riesgos; riesgos de desalentarse, caer en la desesperación; e incluso, abandonar la Carrera Cristiana al hacer caso a las SERES CELESTIALES…. LEVIATÁN Y SUS PIEDRAS FILOSAS. 2 constantes y persistentes ideas y pensamientos; a las tendencias e inclinaciones equivocadas del corazón. Dentro del saber o del conocimiento espiritual encontramos diversas sendas o aspectos de aprendizaje; la senda que hoy abordaremos es el conocimiento en relación a un enemigo espiritual en particular. La Palabra de Dios dice: “…Corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta, puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús…” Hebreos 12:1-2 Esta debe ser nuestra postura y profunda convicción: Ver solo a Jesús en todo lugar y en todo tiempo; sin embargo, el tema de hoy se referirá al mover e influencia de un “criatura caída” que opera en nuestros días, y que estimula e influencia sobre aspectos pecaminosos del corazón. Desconocer este tema y otros de la misma naturaleza, sería como dar ventajas a los enemigos espirituales sobre nuestra vida. No es la intención llevar al cristiano a ver y hablar de “diablos”, pero sí de tomar las medidas necesarias para no ser engañados y ser echados fuera de la vereda que conduce a la vida. Esa criatura caída estimula e influencia sobre algunos ámbitos de la naturaleza pecaminosa de la persona. Todos los que á ella entraren, no volverán, Ni tomarán las veredas de la vida… Proverbios 2:19 Para que te guarden de la mala mujer (ishsháh), De la blandura de la lengua de la extraña. Proverbios 6:24 Esta mujer espiritual representa aspectos o porciones de nuestra vieja naturaleza o del viejo corazón; no detectar las extrañas palabras lisonjeras, halagadoras, encantadoras y mentirosas, hace perder las veredas de la vida; hacen perder el rumbo hacia la perfección en el Señor Jesucristo. Esta es una de las experiencias que han desviado y malogrado la vida de muchos caminantes en el excelente Camino en Dios. Debemos no prestar



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